Educación y creatividad

Innovación y creatividad deben ir ligadas a la educación. Los centros educativos deben ser capaces de efectuar cambios para adaptarse al desarrollo social. Y si bien, lo ideal sería que esta adaptación estuviera apoyada, o se hiciera de acuerdo con lo estipulado por las leyes educativas, debemos tener en cuenta los grandes beneficios que pueden obtener los diferentes grupos de interés y el entorno de estas instituciones si estas se abren a nuevas posibilidades.

Me gustaría en esta entrada compartir con vosotros un vídeo que tuve el gusto de visionar durante el prólogo a la gestión ágil de proyectos, dentro del módulo de Metodologías Ágiles del Executive Master in Project Management de la UV. Concretamente, formaba parte de una presentación sobre pensamiento disruptivo, creatividad e innovación que me pareció realmente interesante y que se convirtió en la introducción de una nueva manera de gestionar proyectos que desconocía. Acostumbrado como estaba a trabajar en la gestión de proyectos tradicional donde todo se define desde el principio, con un plan detallado, un exceso de burocracia, unos contratos muy estrictos y donde generalmente sufríamos un acusado desequilibrio entre puntas de trabajo, la gran funcionalidad y utilidad de las metodologías ágiles junto a las ventajas que suponen la autoorganización del equipo de trabajo, me causaron un impacto muy positivo.
Conceptos como innovación, creatividad, pensamiento disruptivo, hibridación y visual thinking, íntimamente unidos a esta manera de gestionar proyectos, están instaurándose poco a poco en la mentalidad colectiva y, personalmente, creo que han llegado para tener un papel muy importante en el desarrollo de la sociedad. En el vídeo, Sir Ken Robinson, Doctor en educación por la Universidad de Londres, nos habla de la importancia de la creatividad ante el miedo al riesgo y el fracaso, alimentada por el actual sistema educativo.

La resistencia al cambio es uno de los principales problemas de los centros educativos y este hecho se contradice absolutamente con el desarrollo de la sociedad. La educación debe acompañar este desarrollo, y vivir el cambio como una oportunidad y no como un riesgo es importantísimo. Romper con lo que está definido y establecido es costoso y, generalmente, todo lo nuevo y desconocido genera desconfianza y rechazo, pero para poder abrirnos a nuevos modelos y posibilidades nos debemos dejar sorprender. Si queremos encontrar nuevas soluciones, debemos confiar en la colaboración de personas de diferentes disciplinas y con diferentes perspectivas: Todas las opiniones tienen valor. De esta manera podremos encontrar nuevos caminos.

Deja un comentario