Conversación de café (Segunda parte)

Seguimos con este post la serie de artículos que iniciamos hace un par de semanas con el artículo Conversación de café, donde intento resolver algunas dudas y cuestiones que me han trasladado diferentes profesionales de la docencia con respecto a mis proyectos.

Los profesores trabajamos muchas horas en casa preparando clases y corrigiendo exámenes. Además, también se nos pide una formación continua a través de la realización de cursos (idiomas, nuevas tecnologías, competencias básicas…). ¿Cuántas horas extra deberemos hacer para aplicar el proyecto? ¿Cuánto tiempo debe pasar para que la mejora se haga evidente?
Todo esto depende del proyecto que quiera llevar a cabo el centro y, sobre todo, del resultado que quiera obtener. No es lo mismo querer instaurar un Plan de Fomento Lector con bibliotecas de aula, la creación de muchas y variadas actividades para involucrar otros centros educativos, asociaciones y organizaciones locales e incluso la creación de un espacio como sala de lectura aparte de la biblioteca, que querer un Plan de Fomento Lector dirigido únicamente a actividades internas del centro y sin bibliotecas de aula ni sala de lectura. Por supuesto, también dependerá de la cantidad de miembros del equipo de proyecto, ya que no es lo mismo trabajar con cuatro que con siete personas. Como puedes ver, depende de muchos factores y no puedo asegurarte ni un tiempo concreto ni una carga de trabajo determinada hasta que se haya planificado el proyecto como es debido en cada caso.
Lo que si que tengo muy claro, es que debemos llegar a un punto intermedio. No puede ser que el centro se acople a mi ritmo, ya que vosotros tenéis muchas más cosas a las que prestar atención. Es mucho más sensato que yo me acople al ritmo del centro. Eso si, como nuestra relación debe ser de total y absoluta confianza mutua y tanto a mí mismo como al centro nos interesa que el trabajo se haga lo mejor posible y que cuanto menos tiempo tardemos mejor, nos deberemos exigir mutuamente. Por lo tanto, buscaremos una situación intermedia, siempre teniendo en cuenta los biorritmos del centro.
Otra cosa que quería comentarte relacionado con los recortes: ahora mismo los centros disponen de menos recursos económicos y no tenemos dinero suficiente. Seguramente, este es un motivo por el que será complicado que te puedan contratar…

“…existe la posibilidad de instaurar un plan de gestión de costes y un plan de gestión de adquisiciones que consiga ahorros, por lo que aligeraríamos el coste que supone mi contratación directa.”

Bien, sobre esto me gustaría comentarte un par de cosas. La primera es que uno de los ámbitos que podemos incluir es la gestión económica. Con esto quiero decir que si el centro educativo lo cree conveniente, existe la posibilidad de instaurar un plan de gestión de costes y un plan de gestión de adquisiciones que mejore esta gestión y consiga ahorros, por lo que aligeraríamos el coste que supone mi contratación directa. De hecho, durante mi estancia en el I.E.S. Arabista Ribera de Carcaixent, conseguimos mejoras y ahorros significativos para la estancia tan corta que estuve con ellos. Por otro lado, mi intención es facturar en períodos cortos de tiempo, para favorecer que si, pasado un tiempo, el centro educativo no está contento con mi trabajo, se pueda cortar la relación sin que suponga ningún problema de indefinición de cantidades endeudadas en relación al coste de un proyecto entero que pueda alargarse mucho en el tiempo.
La segunda es que también existe la vía formación, ya sea por vía propia del centro o bien por el CEFIRE. Esta vía ya la he empezado y actualmente estoy teniendo mi primera experiencia como formador en Benissa, en el taller formativo “Excel·lència i equitat: una realitat possible”, organizado por Enxarxa’t, la Xarxa de Centres Educatius Valencians de Qualitat, y he contactado también con Toni Pérez, director del CEFIRE de Xàtiva, para futuros cursos para el próximo año académico. Además, he empezado ya a intentar contactar con los CEFIRES de Torrente, de Valencia y de Cheste –correspondiente a los ciclos formativos.

Aula instituto

El proyecto de mejora de gestión de un centro educativo que has ideado es como la implantación de un modelo de calidad, ¿no? Conozco a algunos compañeros que han estado implantando modelos de calidad en su centro y opinan que todo es burocracia, que lo único que provoca es un exceso de papeleo.
Aunque el lenguaje es semejante y algunos conceptos se solapan -en algunas ocasiones los proyectos y las operaciones se superponen y son difíciles de diferenciar-, mi proyecto de mejora de la gestión de un centro educativo no es igual a la implantación de un modelo de calidad. Ambas ideas son complementarias y, por ejemplo, se puede implantar un modelo de calidad con la realización de un proyecto, un esfuerzo temporal mediante el cual obtendríamos un resultado único y duradero. La finalidad de un proyecto es conseguir unos determinados objetivos y después concluir, mientras que en las operaciones -los procesos de un modelo de calidad, por ejemplo- el trabajo continúa adaptándose a las nuevas demandas del centro educativo.

“…la calidad no debe ser una meta en ella misma, la finalidad última es asegurar y mejorar el aprendizaje y preparación del alumnado.”

Respecto a la afirmación de que un modelo de calidad es burocracia, no estoy de acuerdo, pero debo admitir que si el modelo no se implanta de manera adecuada, esta sensación puede estar más o menos justificada. Lo primero que debemos tener en cuenta, es que la calidad no debe ser una meta en ella misma, la finalidad última es asegurar y mejorar el aprendizaje y preparación del alumnado. Un modelo de calidad debe ser una herramienta que nos sirva para conseguir esto último: no se debe implementar por moda o simplemente porque se busque un certificado. Si además, se dejan de lado otras obligaciones del centro para darle prioridad a la implantación del modelo y el personal está desinformado, me parece perfectamente normal que la sensación de gran parte del profesorado sea negativa.
Volviendo a mis proyectos, estos siguen un estándar de Dirección y Gestión de Proyectos que en ningún caso es una norma. Los procesos se adaptarán a lo que se busque y junto al equipo de proyecto formado por miembros del equipo educativo decidiremos que procesos se descartan, cuáles se utilizan y como se adaptan. Creo que es importantísimo que, como se debe de hacer un esfuerzo para crear la documentación necesaria, esta documentación se adapte de la mejor manera posible a las obligaciones burocráticas ya existentes en el centro, de manera que lo que obtengamos pueda utilizarse, por ejemplo, en parte de las relaciones con la administración.
¿Qué diferencia existe entre aplicar tu proyecto y formar parte de la red de centros de calidad educativa de Conselleria? ¿Está relacionado o no tiene nada que ver?
Según puedes leer en la web de la Conselleria de Educación, la Red de Centros de Calidad Educativa de Conselleria es la formada por centros educativos no universitarios que han implantado modelos de gestión de calidad reconocidos en el ámbito europeo, como son la Norma ISO 9001 y el modelo EFQM. Como ya te he comentado, mi proyecto de mejora de la gestión de un centro educativo no es igual a la implantación de un modelo de calidad, por lo que aplicar el proyecto que yo tengo en mente no significa que formes parte de la red. Ahora bien, como son complementarios, se puede implantar un modelo de calidad con la realización de un proyecto.
Así que, en el caso de que al centro educativo le interese, planificaríamos el proyecto para que su resultado sea tener implantado un modelo de calidad.

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