Conversación de café

Con este post inicio una serie de artículos donde intento resolver algunas dudas y cuestiones que, quizá, os hayan surgido con relación a mis proyectos. Para hacerlo me he basado en lo que me han trasladado profesionales de la docencia, por lo que muy probablemente, coincidirá con lo que muchos podéis haber pensado después de visitar la web o hablar directamente conmigo. Espero que os resulten útiles, ya que me han servido para conocer con más detenimiento las incertidumbres que despiertan en algunos de vosotros mis propuestas.

Hace unos días, mientras estaba disfrutando de una tarde tranquila en el parque con mi mujer y mi hijo, tuve la suerte de reencontrarme con un antiguo compañero de instituto. Hacía mucho tiempo que no nos veíamos porque ya hace años que él vive fuera, concretamente en Cataluña, donde ejerce de profesor de biología en un instituto de secundaria. Había vuelto el fin de semana para visitar a la familia y después de estar una rato contándonos como nos iba la vida, me comentó que a través de las redes sociales había conocido Andreu Ahullana Projectes Educatius y quiso saber más cosas sobre lo que había decidido poner en práctica. Así que fuimos a tomarnos un café y mantuvimos una conversación realmente agradable, donde mi compañero me hizo una serie de preguntas que, probablemente, a muchas personas de las que han visitado la página web, incluso a muchos equipos directivos de los centros que he visitado, les habrán pasado por la cabeza. Por este motivo creo que puede ser conveniente exponeros algunas de las principales dudas que me transmitió y, además, completarlo con otras que me habéis trasladado a lo largo de las últimas semanas. Me ha servido de mucha ayuda tratar de resolver todas estas cuestiones y, seguramente, a muchos profesionales de la enseñanza os resultará interesante conocer las puntualizaciones que compañeros de profesión me han hecho. Como ya he comentado en alguna ocasión en otros artículos del blog, ¡de todos y de todo se aprende!
Soy reticente a las innovaciones que vienen de fuera del centro. Las palabras gestión y externa juntas generan desconfianza y no sé hasta que punto es bueno que alguien que no sea del centro nos diga lo que debemos hacer. Parece una práctica más propia del ámbito privado que del público.

“…la asociación gestión externa con gestión privada en este caso no tiene ningún sentido…”

La reticencia al cambio es normal, lo nuevo y desconocido genera desconfianza y rechazo. Además, las características de la cultura funcionarial agravan todavía más esta sensación. Pienso que se debe vivir el cambio como una oportunidad y no como un riesgo. En lo que propongo, soy un elemento externo, pero en ningún caso acudo impuesto al centro educativo. Es el propio centro, teniendo en cuenta su autonomía, quien decide contar con mis servicios y ambas partes acordamos que es lo que debemos hacer para conseguir solucionar sus necesidades. Por otro lado, el propio centro tiene poder de decisión para poder rechazar mis servicios en cualquier momento si piensa que lo que estoy haciendo no es adecuado. No impongo al centro que es lo que debe de hacer, simplemente les facilito una estructura y una dinámica de trabajo para conseguir de una manera más eficaz y eficiente sus objetivos y, por supuesto, el resultado del proyecto tomará la forma que decida el centro. Como puedes ver, la asociación gestión externa con gestión privada en este caso no tiene ningún sentido, más teniendo en cuenta que yo soy un elemento temporal: cuando se acaba el proyecto, finaliza mi tarea. Ofrezco la colaboración de una persona de una disciplina diferente y con una perspectiva diferente que puede suponer un gran valor añadido para los centros.
¿Y qué tipo de control se ejercerá sobre nosotros mientras se esté realizando el proyecto?
Por mi parte, ninguno. Como ya te he dicho, si el centro requiere mis servicios, lo hace de manera voluntaria y porque entiende que es una oportunidad de mejora. Por lo tanto, la motivación y la ilusión de llevarlo adelante por vuestra parte es lo importante. Yo voy a controlar el proyecto, no voy a controlaros a vosotros –y aunque quisiera hacerlo, ni me corresponde ni tengo ninguna potestad. Voy a trabajar con vosotros y para vosotros, a daros las indicaciones y directrices necesarias para llevar adelante las diferentes tareas y los unos a los otros nos exigiremos que se hagan de acuerdo a lo que interese en el centro. Lo que sí que necesitaré es acordar y pactar ciertas libertades que me ayuden a llevar adelante el proyecto de la mejor manera posible.

Entrada instituto

¿Cómo vas a organizar un centro educativo sin haber trabajado nunca en ninguno? Para saber como funciona un centro educativo debes estar allí y conocer todo lo que les rodea.

“Para los conocimientos específicos del campo educativo ya estáis vosotros, el equipo directivo y el equipo de proyecto formado por personal del centro.”

Mi función en los centros no es suplantar a nadie. Como es normal, no voy a ejercer ninguna función de ningún cargo del centro y como ya te he comentado, el resultado del proyecto depende de lo que quieran los interesados. Yo soy Project Manager, soy un profesional de la dirección y gestión de proyectos y voy al centro a aplicar las buenas prácticas de los estándares reconocidos en este campo a nivel internacional. Para que te hagas una idea, la gestión de un proyecto de construcción de un puente, de un proyecto de creación de un programa informático o de cualquiera de los dos proyectos que has visto en la web es similar. Las diferencias radican en determinar cuales son los procesos de dirección y gestión de proyectos adecuados, el grado de rigor adecuado para cada proceso y en que se debe tener en cuenta la interacción entre ellos. Para los conocimientos específicos del campo educativo ya estáis vosotros, el equipo directivo y el equipo de proyecto formado por personal del centro.
Mi propuesta es el resultado de muchas disquisiciones y después de haber estado un tiempo en el I.E.S. Arabista Ribera de Carcaixent viendo como funciona un centro educativo y comprobando si era posible la aplicación de una dinámica de gestión por proyectos, estoy totalmente convencido de los beneficios que puede suponer. No es ninguna idea feliz, lleva por detrás mucho tiempo documentándome, estudiando diferentes opciones y pidiendo consejo y razonando con muchos profesionales dedicados a la docencia.
Con lo que he visto en la web y según lo que me has contado, la sensación es que llevar adelante los proyectos supondrá una carga de trabajo importante. En un momento en el que los recortes de la administración han provocado un descontento enorme en el profesorado debido al empeoramiento de sus condiciones laborales, veo complicado que se apoye una idea como la tuya. ¿Por qué deberíamos intentar mejorar la situación nosotros si el principal responsable de la función pública está obstaculizando esta mejora con sus políticas?
Efectivamente, mis proyectos suponen una carga de trabajo adicional. Pero a la larga, cuando esté instaurada la nueva dinámica de trabajo, con la metodología y documentación necesaria ya creada, y sobre todo, con los procedimientos y experiencias acumulados totalmente documentados, supondrán muchos beneficios para el centro. Entiendo totalmente la situación de desmotivación del profesorado y entiendo perfectamente que su insatisfacción no ayude a llevar adelante propuestas como la mía. Ahora bien, lo que tengo claro es que la suma de las actitudes de la Administración y la desmotivación del profesorado nos aboca irremediablemente a un empeoramiento de la educación pública. La ilusión por mejorar y mantener una educación igualitaria y equitativa y el compromiso social de conseguirlo es lo que debe motivar el profesorado a comprometerse más aún si puede ser. Es en esa situación donde mi propuesta puede tener cabida. Y llegados a este punto, te hago yo la siguiente pregunta:
Antes de llegar al momento actual de crisis económica, cuando las condiciones laborales y la situación del profesorado eran mejores, ¿piensas que hubiera sido notablemente más fácil lanzar mi propuesta? Opino que nunca ha existido una verdadera coordinación horizontal en los centros educativos, sobre todo respecto a los centros de secundaria. ¿Dónde queda el trabajo en equipo, la coordinación con el resto de departamentos, la participación en actividades de apoyo, etc.? Creo que todos los que formamos parte del sistema educativo debemos ser más autocríticos con nosotros mismos y no culpar siempre al resto de las partes de todos los problemas existentes. Por otro lado y para cerrar el círculo, es necesario conseguir que la sociedad valore el trabajo y el esfuerzo del profesor como es debido y que aumente su reconocimiento profesional.

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